domingo, 4 de mayo de 2014

Barton Fink

Para ser sincero, nunca, que yo sepa, había visto una película donde se dejara ver cualquiera de los dos protagonistas que conforman y dan vida a esta película: John Turturro y John Goodman.

La trama de la historia discurre por los años 40. Barton Fink (John Tuturro), un escritor de teatro que se encuentra en el punto más álgido de su carrera, empieza a ser reconocido mundialmente y viaja a Hollywood para iniciarse como guionista en los dominios del cine. Así, comienza una nueva etapa otorgando de cimientos a una película sobre el luchador Wallace Berry. Una vez asentado en el hotel Earle, el protagonista pierde la concentración, cayendo en un estado de desmoralización y de fobia a un fracaso prematuro. Es entonces cuando su vecino de habitación (John Goodman), tratará de ayudarle.

Personalmente, creo que "Barton Fink" no es para todos los públicos, pues se trata de una película inquietante, complicada y densa, que suscita al espectador a pensar más de la cuenta. Hasta la primera mitad el filme solo busca presentar la situación dando las primeras pinceladas de un ambiente lúgubre y gris. Por ello, la verdadera trama no dará sus primeros pasos hasta pasada esa mitad, donde la cinta presentará un creschendo de situaciones inesperadas, sombrías y ciertamente desconcertantes que encaminarán a los presentes hacia un final realmente bueno y más confuso aún.


"Los Coen" hacen gala una vez más de personajes, cuanto menos, curiosos y extravagantes, que elevarán a la máxima potencia el sarcasmo y la crítica hacia instituciones como Capital Pictures, la hipocresía de la fama o el militarismo. Además, de una forma menos enrevesada, explica y acusa la mediocridad, no solo de las personas de a pie, si no de la humanidad en general. En definitiva se trata de una crítica contra la sociedad y la falsedad y jerarquía de la misma.
Por otra parte, utilizarán elementos como símbolos de la personalidad de los intérpretes, como el fuego (la ira), la caída de los papeles que cubren la habitación (la desmoralización), la equivocación de los zapatos (ponerse en el lugar del otro) y muchos otros que se me escaparán.

Por último destacar la actuación de un John Goodman que hace sombra en numerosas escenas a John Turturro, quizás sea gracias a lo estrambótico de su personaje.
Además, añadir que obtuvo 3 nominaciones a los premios Óscar en 1991.

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