lunes, 27 de enero de 2014

Ser o no ser.

To be or not to be.

Obra maestra diseñada por Ernst Lubitsch, allá por el año 1942. Se trata de una colosal pieza de arte en blanco y negro, que ataca de forma incesante contra el nazismo desde un punto de vista cómico y satírico. 

La historia discurre en Varsovia durante la ocupación alemana (1939 - 1945), fundamentalmente en los primeros pasos de la Segunda Guerra Mundial. El "gran, grandísimo" actor Joseph Tura junto a las habilidades seductoras de Maria Tura, su esposa y conocida actriz, se interpondrán en los planes de Siletsky, un espía nazi cuya misión es entregar una lista a la Gestapo con los nombres de los integrantes de la Resistencia.

El gran acierto de esta cinta es el aluvión de escenas, todas ellas con un humor ácido que arremete contra los nazis, llevado a cabo por los maravillosos y afortunados papeles de los actores que la componen. Personalmente, el mejor de ellos es Sig Ruman, que interpreta al coronel Erhardt, coronando -valga la redundancia- las escenas en las que aparece. 
Éstas escenas, se mantienen en pie y te sacan las carcajadas incesantemente gracias a unos diálogos fugaces y unas situaciones de lo más variopintas que te enganchan a medida que la película se sucede.


Cabe destacar y repetir que Ernst, el director del largometraje, logra ascender su película a dicho nivel gracias a un humor inteligente sobre unos decorados en los que los gestos, expresiones y palabras de los personajes te mantienen sus 90 minutos atado al asiento, y tú, que quizás el blanco y negro te echó un poco atrás, te vas percatando de la magnitud de la obra y descubres que no flojea en ningún instante, y que también quizás, sea de las mejores comedias que haya pasado por la retina de tus ojos. 

 ★★★★★ (sobre 5)

No hay comentarios:

Publicar un comentario