martes, 18 de diciembre de 2012

Lo imposible.

De piedra.





No seré un experto en cine, pero no creo que haga falta para darse cuenta de lo grandioso de esta película. Mi crítica no la escribo para engrandecer lo que Bayona ha logrado conseguir, una película impactante y llena de sentimiento, la escribo para aquellos "críticos" que han mostrado sus opiniones y que, según parece, en lugar de dejarse llevar por las enseñanzas de la película, tratan de buscar fallos, evidencias y ridiculizar algo que solo intenta plasmar el error de quejarnos por cualquier estupidez, porque siempre habrá alguien que lo esté pasando mucho peor que nosotros y que precise de nuestra ayuda. Esta crítica va para aquellos que tratan de creer que elevarían las pulsaciones del público más de lo que lo ha hecho este director. 
Esta crítica va dedicada a los corazones que no ven, que no sienten, ciegos, sordos y apáticos con las desgracias.

Que quizás el Lucas real no se "escondía" de su padre en el hospital, y que quizás este, no dejó a sus hijos solos con una pandilla de desconocidos. 

Pero el fin del mensaje, la desgracia humana y empatía de nuestros corazones, no sólo se ve y se escucha, sino que puede palparse del mismo modo que agarras tu butaca y te retuerces sobre ella intentando ayudar a nuestros desgraciados protagonistas.

Bravo por "Lo imposible", bravo por Bayona, y bravo por el joven Tom Holland.

No hay comentarios:

Publicar un comentario